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jueves, octubre 22, 2009

Endechas Guanches


En 1590, el ingeniero lombardo Leonardo Torriani (ca. 1560-1628), enviado a Canarias por Felipe II para proyectar las defensas del Archipiélago, termina y envía a la corte hispana el resultado final de su inspección, un manuscrito que titula Descripción e Historia del reino de las Islas Canarias antes Afortunadas, con el parecer de sus fortificaciones. La obra compendia gran parte del conocimiento etnohistórico que entonces tenían los colonizadores europeos acerca de la población insular y sus costumbres. Entre otros valiosos informes que aporta, transmite las dos únicas muestras de composiciones poéticas o musicales isleñas que han llegado hasta nosotros. Se trata, claro, de piezas ya muy tardías e influidas por la nueva cultura instalada en las Islas, pero aun así retienen una imagen etnolingüística muy interesante de aquel pasado.

Todo parece indicar que estas canciones de lamento y tristeza, llamadas endechas, se realizaron durante un tiempo tanto en castellano como en amazighe insular. En realidad, da la impresión que esas composiciones romances se reencuentran en el Archipiélago con la porción norteafricana de su herencia andalusí que también habitaba en Canarias. En todo caso, más allá de conjeturas difíciles de rastrear, la estructura, la inspiración y el contenido de estos dos ejemplos líricos que suministra Torriani destilan elementos reveladores de una identidad, así como de una época de transición y convivencia entre flujos culturales y humanos diferentes.

De forma un tanto abrupta, mientras repasa las características, hábitos y creencias de los antiguos gomeros (en el capítulo LIX), el ingeniero cremonés se detiene a evocar las creaciones poéticas isleñas. De ellas, destaca la influencia de su «tono lamentoso» en ciertas melodías europeas y en las endechas hispanas. A modo de ejemplo, vierte al italiano una par de estrofas castellanas, junto a las que añade, de pronto, las piezas insulares en lengua amazighe, una que adscribe a la isla de Canaria y otra a la de El Hierro. Y, a partir de aquí, retoma la narración etnográfica que venía dedicando a la sociedad gomera.

La reproducción de los versos es bastante fiel al original nativo, pero las traducciones, que quiere presentar como literales, sólo recogen el sentido general de las composiciones..

He aquí el texto de ambas obras [Torriani (1590: 82r) 1940: 180-182]:

Endecchia Canaria

Aicà maragà, aititù aguahae
Maicà guere; demacihani
Neigà haruuici alemalai.




Endecchia del Ferro

Mimerahanà, zinu zinuhà;
Ahemen aten haran huà,
Zu Agarfù fenere nuzà.

Con diferencia, Torriani copia mucho mejor la primera endecha que la segunda. Quizá en esta circunstancia influya la temprana ocupación europea de la isla de El Hierro (1405), casi doscientos años antes de terminar su Descripción, lo que no debió favorecer una conservación perfecta del poema. En cualquier caso, y pese a las dificultades puntuales con las que pueda tropezar el análisis filológico, lo cierto es que el sentido de ambas piezas ofrece pocas dudas:

Endecha canaria

¡Oh, huésped, el duelo compartimos!
Muerta es la madre y vencidos somos;
Preciso es que matrimonio hagamos.

Endecha del Hierro

¿A qué nos liga traer y llevar
el agua, la leche y el pan,
si Agaraf no me quiere mirar?

Pero, más allá de la textualidad de las estrofas, salta a la vista que la interpretación tampoco resulta tan clara en un caso y en otro.

En principio, la canción herreña expone un sencillo asunto amoroso: un chico, Agaraf, entrega obsequios rituales a una muchacha para solicitarle un compromiso; pero no parece que lo haga por propia iniciativa, pues evita mirarla. Que el entorno familiar o social sea quien impulse el acto, no constituye un episodio tan significativo. Pero la presentación de los tres productos citados, agua, (recipiente de) harina y leche, comporta una carga simbólica evidente: el agua como principio vital y vínculo con la naturaleza; la leche como substancia que nutre un hermanamiento o identidad compartida; y la harina como el alimento social o expresión del trabajo humano. En suma, una fórmula ceremonial que reúne toda una concepción de la vida en sociedad.

Por el contrario, la endecha canaria presenta implicaciones más complejas. Dos grupos étnicos, cuyas condiciones socioculturales se han visto radicalmente alteradas, consideran la posibilidad de estrechar lazos a través de una alianza matrimonial. El anfitrión, la población amazighe de la Isla, para preservar su continuidad en la nueva sociedad colonial, ofrece un pacto al grupo foráneo. Pero, ¿a cuál? Las hipótesis están abiertas, porque el poema no brinda ninguna pista segura. La formulación literal del segundo verso («tu madre está muerta; el cuello ha entregado la sangre»), induce a pensar que la oferta se realiza a cualquiera de las minorías étnicas que, perseguidas en Europa por aquel entonces (siglos XV y XVI), encontraron asilo en el Archipiélago. Los Reyes Católicos, por ejemplo, expulsaron a los judíos de España en 1492. Pero tampoco esta incógnita será fácil de cerrar…

Autor: Ignacio Reyes
Fuente:
Mundo Aborigen
NOTA: Recomiendo encarecidamente la visita a la Página Fuente (Mundo Aborigen) por su gran cantidad de información relacionada con nuestros origenes y cultura.

Los Primeros Canarios eran Bereberes


Un estudio genético elaborado por un equipo de investigadores españoles y portugueses ha venido a confirmar la teoría del origen bereber de los primeros pobladores canarios.


Sin embargo, los resultados también arrojan nuevas conclusiones, como el hecho de que la aportación europea a la población canaria actual procede, fundamentalmente, de los varones, mientras que en los linajes maternos hay una mayor presencia del origen norteafricano, lo que indica un alto grado de uniones entre hombres europeos y mujeres guanches.

El estudio, elaborado por investigadores de la Universidad de La Laguna (ULL), del Instituto de Patología e Inmunología Molecular de la Universidad de Porto (Portugal) y del Instituto de Medicina Legal de la Universidad de Santiago de Compostela, realiza un análisis genético molecular del cromosoma Y, transmitido sólo por los varones y presente en los restos dentales humanos de la población aborigen canaria, para determinar su origen y su pervivencia en la población actual. Hasta ahora sólo se había estudiado el ADN mitocondrial, que refleja la evolución de los linajes maternos.



“Mientras los linajes maternos aborígenes han sobrevivido con un ligero descenso, los paternos han disminuido progresivamente, siendo reemplazados por linajes europeos”, asegura Rosa Fregel, autora principal del estudio, publicado recientemente en BMC Evolutionary Biology, e investigadora del Departamento de Genética de la ULL.



Los expertos también han analizado una muestra histórica de la iglesia de La Concepción (Tenerife) datada en los siglos XVII y XVIII. Con esos datos, han establecido el impacto de la colonización europea y del tráfico de esclavos de origen africano, y han determinado la evolución de los linajes paternos en los aborígenes canarios desde la época prehispánica hasta la actualidad.



Aunque ahora la aportación europea es mayoritaria, los científicos afirman que las aportaciones norteafricanas y subsaharianas fueron mayores en los siglos XVII y XVIII. La explicación de la diferencia entre los linajes de hombres y mujeres canarios surge a raíz de las diversas aportaciones de las poblaciones parentales, y sobre todo por la colonización europea.



Durante este periodo, las uniones entre hombres y mujeres se producían más entre hombres ibéricos y mujeres aborígenes, “debido a la mejor posición social de los primeros comparados con los varones aborígenes”, aclara Fregel. A esto se añade la mayor mortalidad sufrida por los varones canarios prehispánicos, que fueron desplazados y discriminados por los conquistadores. “No sólo en la Conquista de la Corona de Castilla en el siglo XV, sino tras ella”, asegura la científica.



En el caso de los linajes subsaharianos, ambos sexos fueron discriminados por igual, “y tanto los linajes maternos como los paternos han disminuido hasta la actualidad”, añade la investigadora.



Un estudio previo del cromosoma Y en la población canaria actual demostró el impacto de la colonización europea sobre la población masculina canaria. “Al estimar la proporción de linajes europeos presentes en la actual población canaria, se encontró que representan más del 90 por ciento”, señala Fregel. Sin embargo, los estudios del ADN mitocondrial en la población actual demostró una notable pervivencia de linajes aborígenes, donde la aportación europea es de entre un 36 y un 62 por ciento.



La contribución ibérica y europea al patrimonio genético masculino de Canarias aumentó desde el 63 por ciento durante los siglos XVII y XVIII hasta el 83 por ciento en la actualidad. Paralelamente, los genes de aborígenes varones disminuyeron del 31 por ciento al 17 por ciento, y los de los subsaharianos, del 6 al 1 por ciento.



En cuanto a las mujeres, la aportación europea es más constante, ya que ha pasado del 48 al 55 por ciento y la aborigen del 40 al 42 por ciento. Sólo se muestra un descenso en la aportación genética de las subsaharianas del 12 al 3 por ciento en los últimos tres siglos.

Fuente:
Canarias 24 H.

lunes, octubre 19, 2009

Momificación


La momificación es uno de los aspectos más populares de la Historia Antigua de Canarias. Desde los tiempos de la Conquista hasta la actualidad, las momias guanches han servido de reclamo para investigadores y curiosos.

Sin embargo, la difusión del fenómeno no ha sido siempre positiva. A menudo se ha tratado el tema desde una perspectiva algo simplista, probablemente con el objetivo de facilitar su divulgación y hacerla más atractiva.

Esa falta de rigor a la hora de abordar una materia que sigue siendo objeto de estudio ha favorecido la proliferación de algunas creencias erróneas, que no han hecho más que distorsionar la percepción que se tiene del fenómeno. Un fenómeno que, limpio de mitos, seguirá siendo uno de los mayores alicientes del pasado de las Islas.

¿Dónde y a quién?

A menudo se ha dicho que la momificación se llevaba a cabo en todas las islas del Archipiélago, pero, en realidad, solo puede asegurarse su presencia en dos de ellas: Tenerife y Gran Canaria. En otros lugares, concretamente en las islas occidentales de El Hierro, La Gomera y La Palma, solo se han conservado algunos restos de tejidos blandos, cuya preservación pudo ser casual, a consecuencia de unas condiciones naturales favorables, como lo son la ausencia de humedad o la influencia de las brisas.




También goza de buena salud la creencia en que las técnicas de conservación se practicaban a la totalidad de los cadáveres, cuando todo parece indicar que la momificación se reservaba a una parte minoritaria de la población, la clase dominante: la nobleza. Los demás individuos, el pueblo llano, eran sepultados sin haber sido sometidos a ningún proceso especial de conservación.

¿Momias o xaxos?

Tal vez lo que más ha favorecido la distorsión del fenómeno de la momificación en Canarias ha sido el uso habitual de la palabra ‘momia’ para referirse a los cadáveres mirlados. A menudo, la utilización de vocablos de origen egipcio nos ha llevado a confusión, incluso ha favorecido la elaboración de ciertas teorías transculturales de dudosa consistencia.

La palabra ‘momia’ proviene del árabe ‘mumiya’ (‘betún de embalsamar cadáveres’) y ésta del persa ‘mum’ (‘cera’). Los antiguos egipcios extraían del Mar Muerto el betún de Judea o asfalto, y lo utilizaban durante el proceso de embalsamamiento de los cuerpos eviscerados. Por extensión, el término ‘momia’ se acabó utilizando para referirse a la totalidad del cuerpo embalsamado.

La Real Academia Española acepta el uso del vocablo para referirse a cualquier cuerpo que, de forma natural o artificial, se deseca sin llegar a entrar en putrefacción, pero, si abordamos el asunto desde un punto de vista etimológico, el uso de la palabra ‘momia’ en Canarias no tiene demasiada justificación. Además, sabemos que los guanches tenían un nombre concreto para referirse a sus cuerpos momificados: ‘xaxo’ (‘enjuto, desecado’).
Con el objetivo de evitar más confusiones, tal vez lo más conveniente sería usar el término ‘xaxo’ para referirnos a los cadáveres desecados, y el de ‘mirlado’ para hacer referencia al proceso de conservación de los cuerpos llevado a cabo entre los antiguos pobladores amazighes de algunas de las islas de nuestro Archipiélago, dejando los vocablos ‘momia’ y ‘momificación’ para el ámbito egipcio.
Fuente:
Mundo Guanche

domingo, mayo 24, 2009

Época Prehispánica

HISTORIA DE GRAN CANARIA - ISLAS CANARIAS:

. Origen de las Islas Canarias:

Hoy en día se puede constatar que el origen de las islas es volcánico. Atrás en el tiempo quedan varias leyendas y mitos. En la mitología, Platón hablaba de la Atlántida, ese gran continente sumergido en una zona aproximada sobre la que posteriormente se erigieron las Islas Canarias. En lo que respecta al
origen de los habitantes prehispánicos que poblaban las islas anteriormente a la Conquista, también son varias las teorías al respecto.

Como fecha del primer poblamiento se señala el primer milenio A.C., y actualmente han ganado peso las teorías que unen, la población aborigen con el ámbito norteafricano y el entorno cultural de los bereberes. Sin embargo, las crónicas de la Conquista señalaban a los aborígenes como "hombres muy altos, rubios y de ojos claros". De ahí las dudas que surgieron sobre su origen.


Los Canarii en Gran Canaria: Los guanches es el nombre genérico usado para referirse a los antiguos pobladores de Canarias. Sin embargo puede afirmarse que dicho término hace referencia en un principio a los aborígenes de Tenerife. Cada isla tenía su nombre específico y en Gran Canaria se llamaban canarii o canarios. A su vez cada isla tenía su rey o monarca. En Gran Canaria, era el guanarteme y en Tenerife el mencey. Existían clases, constatándose la división principal entre nobleza y pueblo. El único canarii, que perteneciendo al pueblo lleg
ó a ser guanarteme fue Doramas, dato que señala la fuerte estratificación de la sociedad prehispánica. Por otro lado la isla, Tamarán para los aborígenes, estaba dividida en 10 reinos o guanartematos, aunque poco antes de la Conquista se unieron en 2 grandes reinos: el de Gáldar y Telde. La población aborigen en la isla se calcula podía estar sobre los 50.000 individuos. Un dato importante del que se tiene constancia, es que los primeros pobladores habían perdido por completo los conocimientos de navegación, ello motivó que cada isla se desarrollara culturalmente de forma diferente a las demás.
Fuente:http://www.laguiadegrancanaria.com/datos/historia.php


Fortaleza de Ansite

jueves, abril 02, 2009

Reinos Aborígenes


PRINCIPADOS O REINOS ABORÍGENES EN GRAN CANARIA

En esta isla no se llegó a tener durante mucho tiempo una autoridad única. Sus reyes, llamados Guanartemes (guan=descendiente: arst-emir= jefe de la tribu) se repartían por toda la isla.
Los reinos o principados eran los siguientes:


Gáldar, Telde, Agüimes, Tejeda, Aquexata, Agaete, Tamaraceite, Artiacar, y Arucas. Salvo raras excepciones estos reinos se corresponden con los actuales nombres de las zonas que denominan.

Gáldar fue la capital aborigen de Gran Canaria y sus guanartemes los de más prestigio de la isla. Cabe destacar a la doncella y adivina Andamana a quien procesaban gran sumisión por sus grandes cualidades, que casándose con el caudillo Gumidafe, conquistó toda la isla en un solo reino. Al parecer, de este matrimonio nació Artemi Semidán, que gobernaba la isla cuando Bethencourt llegó a sus costas. A su muerte le sucedió su hijo Taghoter Semidán, que a su vez dejó dos hijos: Guanache Semidán que reinó en Gáldar y Betanguaire Semidán que lo hizo en Telde. A Guanache le sucedió Thenesor Semidán, que después de convertido y apresado se llamaría Fernando Guanarteme. A la muerte de Betanguaire Semidán tomó el poder el valiente Doramas (narices anchas, quiere decir). Con el apresamiento de Fernando Guanarteme fue nombrado rey su sobrino Bentejuí que, ante la rendición de su pueblo, se arrojó por el precipicio, abrazando al Faycán y dando el grito patriótico de ‘’Atis Tirma’’.
La historiografía moderna da poco crédito a esta genealogía pero es la que tradicionalmente se ha venido aceptando.

Fragmento extraído del Natura y Cultura de las Islas Canarias

miércoles, abril 01, 2009

Origen de la denominación de la Isla de Gran Canaria


Conocida por los aborígenes con el nombre de Tamarán y por los navegantes por el de Canaria. Este nombre parece derivado bien de la abundancia de perros, bien de la costumbre de los aborígenes de comer carne de perro castrado. La denominación es atribuible al rey Juba de Mauritania y que se hizo extensiva a todo el archipiélago

Se conservan muchos nombres de pueblos de origen guanche tales como: Tara, Mogán, Firgas, Aguimes, Tirajana, Arguineguín, Tejeda, Telde, Teror, Gáldar, Artenara, Arucas, Tenoya, Tamaraceite, Agaete….así como otros muchos nombres de lugares.

Gran Canaria fue la isla receptiva más importante de los pueblos y cultura que llegaron al archipiélago en la época pre-hispánica. Influyó en ello el estar situada en el centro del archipiélago, el ser de las islas de mayor extensión y de mayores recursos. Una vez pasadas las dos islas orientales pobres y áridas así como poder ofrecer unas costas bajas bastante accesibles en las recaladas.

Fuente: Natura y Cultura de las Islas Canarias